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Primera División Argentina 2016-2017.

¿quien crees que será campeón?

  • Estudiantes de la Plata

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  • Newell's Old Boys

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  • Banfield

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  • Votantes totales
    11
  • Encuesta cerrada .
Acomódese, que se juega la punta ahora. Descorche el fútbol champagne de CASLA contra la mafia bilardista



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Que juega mal el Ciclón, hasta Orti dando puras cagás de pases.
 
Lo secó Palestino y pisaron el palito de la trampa bilardista que le encanta este tipo de partidos
Se nota la escuela de Nelson Vivas. Todo por la banda de Solari y Sánchez contra Mas y Blanco.
 
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Golazo de Blanco. Aunque se pegó el medio Bravito, Losada :lol2:.
 
Lo mató la expulsión de Mussi a San Lorenzo justo cuando comenzó el tiki tiki, pero fue de principio a fin en el segundo tiempo. Demostrado que CASLA no es menos que Estudiantes y que es candidato a la Sudamericana. Con Belluschi todo va a comenzar a estar en orden.

Locura en Tucumán ahora mismo. Cerramos las transmisiones. Adelanta Diego Latorre, le paso el testigo.

 
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A instalarnos con el termito, audio al equipo y la xeneize :gafas:.
 
GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL 4'.

A más presión, mejor juega Boca papá :clapclap:.
 
Análisis táctico: las tres paradojas del clásico rosarino

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El fútbol es apasionante por cosas como las de ayer, ya que no hay forma de describir lo que puede sentir un jugador como Maxi Rodríguez, una de las banderas de Newell's, que hace el gol de la victoria en un clásico ante Central en el minuto 48 del segundo tiempo. Pero el partido encerró, desde el análisis futbolero más frío, tres paradojas:

1) El DT que más quiso ganar el clásico fue Eduardo Coudet, desde el mensaje entregado con los cambios y la actitud pedida a sus jugadores.
2) Jugando con cuatro delanteros y con Central parado 2-1-3-4, no generó situaciones de gol claras.
3) Formica, el jugador de Newell's menos pensado para ganar de cabeza en un córner.

Para el Chacho, las bajas por lesiones o suspensiones condicionaron el armado, pero no las intenciones. Sin Lo Celso (expulsado ante Estudiantes), apostó por el 4-4-2 con dos laterales que se proyectan (Ferrari y Villagra), más dos zurdos en las bandas del medio campo: Camacho, por la derecha, y José Luis Fernández por la izquierda. Más el doble 9 con Teo Gutiérrez y Ruben.



Diego Osella también tuvo contratiempos por lesiones. Mantuvo el sistema 4-2-3-1 sin un N° 9 definido (ni Scocco ni Matos): arrancó en esa posición Amoroso y luego cambió con Maxi Rodríguez. En la línea de fondo, buscó más solidez que ataque, con la ubicación de cuatro marcadores centrales que sí le iban a aportar altura en las pelotas paradas, tanto para atacar como para defender: Escobar (1m80), Formiliano (1m85), Moiraghi (1m80) y Nehuén Paz (1m92). Ellos iban a ser potenciados por Mateo (1m78) y Amoroso (1m85), aunque quien terminó ganando de cabeza en el último córner ejecutado por el propio Maxi Rodríguez fue... Formica (1m78).

El parado final de Central fue 2-1-3-4 con Gissi y Villagra; Mauricio Martínez; Ferrari, José Luis Fernández y Jonás Aguirre (que ingresó por el central Menosse para desbordar y lanzar centros desde la izquierda); Bordagaray, Teo Gutiérrez, Ruben y Herrera. Tuvo empuje, pero muy poca claridad.

Rosario Central, del equipo de Coudet que logró generar muchos aplausos, ya no tiene a Donatti, Cervi, Pablo Alvarez y Larrondo, además de los lesionados que están en boxes (Montoya, Pinola, Musto) y del expulsado Lo Celso. Pero aún así intentó no resignar protagonismo. Está claro que Central sintió las ausencias porque su rendimiento, aún cuando puso cuatro delanteros, no fue bueno, pero los estilos también se sostienen desde el convencimiento de una idea.

Newell's había hecho un partido intenso desde la concentración y el esfuerzo. No mereció perder, pero tampoco ganar. Aunque las paradojas del fútbol queden sólo para el análisis frío, lejos de la pasión que genera un clásico de esta dimensión y de la genialidad que armó sobre el final Maxi Rodríguez.
 
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