Todo esto pasa en el Instituto Regional del Maule, que por años ha sido lo mejorcito de San Javier en cuanto a educación, aún cuando en los ultimos años un par de colegios lo han superado. Pero en el inconsciente de la ciudad es lo mejor, lo" más cuico" (No hay colegios particulares en la ciudad y éste es subvencionado, teniendo la mensualidad más cara, de aprox 80 lucas). La Rayén, la mamá del cabro chico, es más loca que una cabra, mamá luchona, gendarme (del sindicato) y más cagá de plata que el Edo1234. Sabiendo que su cabro no era entero, insiste en tenerlo en ese colegio (que no tiene P.I.E.) sólo por el "status" de tenerlo ahí. Y desde que entró, ha jugado la carta de la victimización.
El año pasado a una niñita de segundo básico (el pendejo estaba en primero), en el baño de niñas le hicieron algo. Nunca se supo bien, las versiones fueron desde que le tiraron un polerón en cara y le corrieron mano a que sólo trataron de abrazarla. Y culparon al pendejo. La Rayén, empezó a acosar a la niñita atacada. La empezó a esperar afuera del colegio para decirle cosas y amenazarla, desde la puerta hasta el furgón escolar. Iba a gritarle weás a la casa. Ese toque la mina enferma. Finalmente los papás de la niña la sacaron del colegio. Y el colegio se lavó las manos. Pésimo actuar. Ganó la loca.
Al cabro chico en clases lo pasan no más. El pendejo no hace tareas, pasa revoloteando en clases y les regalan las notas para que no webee la loca de la mamá. Esa onda.
En el intertanto han habido demandas cruzadas. La mina demandó al colegio por "discriminar" al cabro, y pidió la media compensación. La perdió. A fines del año pasado, en el proceso de matrícula, la mina no lo matriculó (el último día estaba preguntando cuando valían las mensualidades, porque no había pagado ninguna). Finalmente no lo matriculó, quedó la vacante y el sistema SAE lo rellenó con otro postulante. La mina sólo tenía que ir a repactar la deuda y ni siquiera hizo eso. El objetivo final es sacarle plata al colegio.
El cabro chico este año no ha ido al colegio. La SuperIntendencia de Educación avaló al colegio en su actuar, pero la mina fue al Tribunal de Familia (¿?) que dictaminó que no podían echar al pendejo, siendo que nunca lo echaron, la weona no lo matriculó.
Raya pa la suma, (1) el colegio la pica más de lo que es, (2) el director subestimó el actuar de una luchona loca, (3) a la mina no le importa el hijo, solo quiere plata y (4) el boris es weón.