La historia de ayer entre Bono y Haaland tiene un trasfondo que se remonta al Doctor Carlos Salvador Bilardo.
Según cuentan, en 1982, cuando Bilardo dirigía a Estudiantes, se enteró que había un chico hincha del club a quien apodaban Kirikocho que traía mala suerte pues siempre que iba a los entrenamientos, un futbolista se lesionaba o perdían el amistoso.
La leyenda cuenta que el Doctor Bilardo adoptó a Kirikocho para que fuera el encargado de recibir a los equipos rivales con una palmadita en la espalda, antes de cada partido. Ese año, Estudiantes fue campeón y solo perdió contra Boca de local, único equipo al que Kirikocho no pudo recibir.
No se supo más de Kirikocho, pero futbolistas y entrenadores adoptaron la expresión para gritarla a un rival en una ocasión de peligro o en un penal y ésta se extendió a Europa. Incluso, Bilardo cuenta que cuando dirigió al Sevilla, ya escuchaba esa expresión en las tribunas.
Y Joan Capdevila cuenta que le gritó "Kirikocho" a Robben en la final del Mundial 2010, justo antes de la parada de Iker.
Y ayer, según mostraron las cámaras de TV, Bono le gritó a Haaland "Kirikocho" justo antes de atajarle el penal. Y cuando se repitió y Haaland anotó, Erling se vengó gritándole "Kirikocho" de vuelta a Bono.
El Androide dijo: "No tengo ni idea qué significa lo que me gritó Bono, pero se lo grité de vuelta cuando anoté el penal".
El día que Erling conoció el poder de Kirikocho.