Consejeros de derecha proponen reducir la Cámara a 138 escaños y exploran última opción de acuerdo con la izquierda
Las directivas de los partidos de Chile Vamos y republicanos llegaron a un acuerdo para que esa sea la fórmula con la cual achicarán las bancas parlamentarias de los diputados. La cifra va acompañada de un cambio en la magnitud de los distritos para que pasen a repartir entre dos a seis cupos.
La presidenta del Consejo, Beatriz Hevia (republicana) y el consejero Edmundo Eluchans (UDI). Ambos de la comisión de Sistema político.Foto:
www.procesoconstitucional.cl
A solo 10 horas de que el Consejo termine las votaciones en comisiones -según el último acuerdo de los delegados- y despache la propuesta de nueva Constitución al pleno para pasar a la última etapa, el corazón del texto constitucional sigue en blanco y aún no es sometido a votación.
Se trata del sistema electoral, una parte fundamental de lo que algunos constitucionalistas llaman la sala de máquinas de la Carta Fundamental. Pese a que la comisión de Sistema político ya ha visado varias normas que modifican superficialmente el régimen político con el objetivo de mejorar la relación entre los poderes Ejecutivo y Legislativo,
el nudo más crítico de todo sigue negociándose en el Congreso de Santiago.
La comisión que preside el consejero
Edmundo Eluchans (UDI) estaba citada a las 10.00 de la mañana, pero tal como ha sido la tónica durante toda esta semana, apenas partió la sesión luego de unos minutos se suspendió. El plan es retomar en la tarde, después de almuerzo, y ganar un par de horas para que la derecha agote su últimas balas para negociar normas que, pese a que no tengan la aprobación de la izquierda, sí puedan recoger algunas de sus aprensiones.
La gran disputa política es el tamaño que tendrá la Cámara de Diputados. Actualmente el organismo tiene 155 bancas parlamentarias que se escogen en 28 distritos que reparten entre tres a ocho escaños, luego de la reforma electoral que impulsó la expresidente
Michelle Bachelet durante su segundo mandato para terminar con el antiguo sistema binominal.
Al inicio del proceso, en la Comisión Experta, la reducción de la Cámara no formó parte del debate de los comisionados. En ese momento, la pelea política estuvo en el redistritaje. Chile Vamos defendió sin éxito -debido a la negativa de la izquierda- una norma para reducir la magnitud de los distritos con el objetivo de acercar los parlamentarios a las personas y evitar que los congresistas resulten electos con poca cantidad de votos.
Cuando se instaló el Consejo, fue el Partido Republicano el que removió el tablero y, antes de ingresar sus enmiendas,
adelantó que tenía la intención de reducir el tamaño de la Cámara. Esa pretensión luego la concretó con una indicación que dejaba la Cámara con
132 escaños.
A solo 10 horas de que el Consejo termine las votaciones en comisiones -según el último acuerdo de los delegados- y despache la propuesta de nueva Constitución al pleno para pasar a la última etapa, el corazón del texto constitucional sigue en blanco y aún no es sometido a votación.
Se trata del sistema electoral, una parte fundamental de lo que algunos constitucionalistas llaman la sala de máquinas de la Carta Fundamental. Pese a que la comisión de Sistema político ya ha visado varias normas que modifican superficialmente el régimen político con el objetivo de mejorar la relación entre los poderes Ejecutivo y Legislativo,
el nudo más crítico de todo sigue negociándose en el Congreso de Santiago.
La comisión que preside el consejero
Edmundo Eluchans (UDI) estaba citada a las 10.00 de la mañana, pero tal como ha sido la tónica durante toda esta semana, apenas partió la sesión luego de unos minutos se suspendió. El plan es retomar en la tarde, después de almuerzo, y ganar un par de horas para que la derecha agote su últimas balas para negociar normas que, pese a que no tengan la aprobación de la izquierda, sí puedan recoger algunas de sus aprensiones.
La gran disputa política es el tamaño que tendrá la Cámara de Diputados. Actualmente el organismo tiene 155 bancas parlamentarias que se escogen en 28 distritos que reparten entre tres a ocho escaños, luego de la reforma electoral que impulsó la expresidente
Michelle Bachelet durante su segundo mandato para terminar con el antiguo sistema binominal.
Al inicio del proceso, en la Comisión Experta, la reducción de la Cámara no formó parte del debate de los comisionados. En ese momento, la pelea política estuvo en el redistritaje. Chile Vamos defendió sin éxito -debido a la negativa de la izquierda- una norma para reducir la magnitud de los distritos con el objetivo de acercar los parlamentarios a las personas y evitar que los congresistas resulten electos con poca cantidad de votos.
Cuando se instaló el Consejo, fue el Partido Republicano el que removió el tablero y, antes de ingresar sus enmiendas,
adelantó que tenía la intención de reducir el tamaño de la Cámara. Esa pretensión luego la concretó con una indicación que dejaba la Cámara con
132 escaños.
Las directivas de los partidos de Chile Vamos y republicanos llegaron a un acuerdo para que esa sea la fórmula con la cual achicarán las bancas parlamentarias de los diputados. La cifra va acompañada de un cambio en la magnitud de los distritos para que pasen a repartir entre dos a seis cupos.
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