El santiaguino promedio es un ente opaco y enfermo, enfermo soledad, suciedad, estrés y mala calidad de vida en general.
A un ser de tan baja ralea sólo le queda creer, en este caso creerse; mejor que el resto, más astuto, con más personalidad (la media volá po wn

), con mundo, etc. Finalmente crea una imagen ficticia de si mismo y de su entorno. Esto se puede notar fácilmente en el nulo sentido estético del santiaguino.
En cualquier lugar fuera de Santiago y de Chile, destacará el santiaguino (independiente de su clase social) por su estupidez, poca clase, nula empatía, soberbia y desatino. Hay excepciones pero son las menos.
Ahora unos weones que le dicen tip top a un cuchillo corta cartón para mi, no valen la pena