Así es, durante la segunda guerra mundial Churchill y Stalin, ambos masones, tenían brujos y sociedades secretas, algunas bastante conocidas en el mundo del ocultismo y la magia negra , trabajando para su "causa" . Alemania, tenía un grupo de mujeres de la sociedad Thule-Vril, especie de médiums que se enfrentaban al enemigo en esa guerra paralela, cuya principal exponente era María Orsic. Se cuenta que era tal la fuerza maligna a la que se enfrentaban ellas, que caían desmayadas y hasta su salud se iba deteriorando conforme pasaba el tiempo. Solo pudieron resistir hasta marzo de 1945, y se dió la orden de evacuarlas a un destino desconocido.