Esa vieja de mierda le prometió dar una casa (no propia por ir contra su ideología weona, si no en comodato) a mi vieja, y a cada una de sus compañeras de trabajo, si ganaba el borrachín de Allende. Les hizo esa promesa varias veces. Mi vieja no le creyó nada a esa comunacha asquerosa y repugnante, pero sus compañeras de trabajo, muy ingenuas, si. Y cuando ganó el borrachín esa vieja reculiá desapareció del mapa. ¿Y la promesa de la casa? PICO. Cuando se acercó de nuevo donde ellas a pedir apoyo para Allende y su desastroso desgobierno a mediados de 1973, todas las empleadas de la empresa donde trabajaba mi vieja le echaron en cara su promesa falsa, y la vieja tuvo que apretar raja para que no la molieran a palos. Y pa' más recacha, en vez de enfrentar el cagazo de su cagá de desgobiernucho marxistoso mugroso, decidió arrancar a la RDA la rata de mierda esa
Si hubiera sido consecuente se hubiera ido a vivir a La Legua o a La Victoria o a la San Gregorio o a cualquier población cuma llena de "er pueulo" con que se llenaba su sarnoso hocico de zurda mugrosa. Pero no... se fue a vivir a Lo Cañas, la continuación hacia el sur del Barrio Alto de Santiago. Como buena zurda de mierda se llenaba el hocico con "er pueulo" pero vivía lo más lejos posible de la chusma

La misma weá que hizo un tiempo la Pamela Jiles, que se jactaba de vivir con "er pueulo" por vivir en La Pintana... sin contar que vivía en la Villa La Pintana, el único sector, digamos, "acomodado" de esa comuna.
Si hubiera sido consecuente no hubiera hecho un negociado de camiones, con mucho dinero en juego, con un conocido y popular hoy ex-futbolista de un equipo popular, cosa que ella contaba en el trabajo de mi madre. ¿No que los comunachos son anti-empresa privada? Claro que si... son contrarios a cualquier negocio... pero ajeno. A los propios los defienden con uñas y dientes
Si hubiera sido consecuente no se hubiera ido a un régimen opresivo y sanguinario como la RDA y hubiera condenado a Honecker y al Muro de Berlín de la misma manera con que hacía gárgaras moralínicas contra Pinochet. Así de inconsecuente era esa vieja culiá
Si hubiera sido consecuente, la Gladys Marín se hubiera quedado callada tras el golpe del '73 sin criticar nada al respecto ni acción alguna del Régimen Militar, porque ella justificó y glorificó el actuar violento y asesino del Ejército Soviético en Checoslovaquia en los '60 durante la llamada "Primavera de Praga". Porque esa vieja culiá participó de manifestaciones apoyando esa acción gritando a los cuatro vientos la siguiente frase para el bronce: "¡checo, entiende, el ruso te defiende!"
