La gracia de Arkham Horror, en todas sus versiones, es que es basado en las obras de H.P. Lovecraft. Básicamente, el mundo está pedido ante la invasión desde el espacio exterior por parte de Cthulu, otros "Ancient ones", criaturas y los humanos locos de mierda que los idolatran. Es por esta razón que el "Salvar al mundo" es una tarea casi imposible, al enfrentarse personas "Normales" contra entes todopoderosos. Si fuese fácil, no tendría gracia.
De hecho, si Azathoth llega a despertarse, el mundo se destruye. Antes posibilidades como esta, es completamente aceptable que el perder sea el resultado más probable, pues te enfrentas a algo contra lo que no tienes ni un poder.
La satisfacción de Arkham Horror, al menos para mí, se basa más en la experiencia. Incluso perdiendo, puedes tener partidas realmente emocionantes.
Reconozco que la segunda edición tiene cosas que podrían haberse implementado de mejor forma, pero aún así, es una experiencia gratificante. Arkham Horror 2a edición fue mi primer juego de mesa (aparte de los típicos como Monopoly), y fue la puerta que me permitió entrar en el mundo de los juegos de mesa. Debo haber perdido 10 partidas seguidas antes de ganar una, pero, contrario a lo que se puediese pensar, cada fallo fué un impulso a seguir jugando, hasta lograr ganar.
Hay que enfrentar Arkham Horror con una mentalidad distinta: lo más probable es que pierdas, enfócate en la experiencia.