Me faltó otra joyita, pero mía:
Febrero de 2004, último finde antes de entrar a segundo año de U. Con el mejor amigo que hice en la universidad en primer año no nos vimos en todo el verano, y cómo no íbamos a cerrar las vacaciones carreteando juntos.
El weón me llama y me dice: "llevo dos promos grandes de pisco, una para cada uno... tenemos que tomarlas antes de ir al carrete. Yo invito, tú consíguete un carrete con minas, hacemos la previa en tu casa jugando Winning Eleven".
Cuento corto, me consigo un carrete a dos cuadras de mi casa, en la casa de una mina malita que dijo tener una junta, pero con amigas ricas.
Me tomé la promo en tiempo récord y ya iba mal. Llego al carrete con mi amigo, silencio total en la casa. Era una junta de puros pendejos (algunos aún estudiaban en mi ex colegio) hablando de religión con un par de pololas. Onda, los acólitos del colegio.
Entro al living y de curado boto un jarrón y se hace pico. Sigo tomando y el carrete no podía estar más fome. Me baja la weá y empiezo a dar lecciones de que eran todos unos fomes de mierda y que yo iba a prender la weá. Todos en silencio. Subí la música a toda raja y no encontré nada mejor que empezar a tirar a todos a la piscina, dueña de casa incluida. La guinda de la torta: me tiro en calzoncillos y todos arrancando de la piscina. Mi amigo, por supuesto, cagado de la risa en el suelo mirando el show.
Solo en la piscina tuve una brillante idea, empezar -debajo del agua- a darme vuelta tras vuelta de carnero sin parar, debajo del agua. Salgo del agua y se me daba vuelta la vida loco, un remolino. Me empiezo a sentir mal y le digo a la dueña de casa "hazme una ducha caliente". Y la mina me manda a la chucha, y le digo "hazme una ducha caliente o me pongo a gritar y despierto a tu mamá". La mina accede.
Me prepara la ducha, mi amigo me ayuda a llegar al baño en andas... yo en calzoncillos. En el baño, la dueña de casa, la mina, se pone a discutir con mi amigo, y mi amigo me suelta, y me voy de hocico contra el lavamanos y me hago una herida en la frente. Sangre. Me levanto y empiezo a vomitar todo el suelo del baño, PERO TODO. En esa llega la mamá de la dueña de casa impactada, y me dice "quién va a limpiar esto". Yo, como el Ruperto, le digo "Yo pueh señora", y delante de ella, me saco los calzoncillos, a raja pelada y me pongo a limpiar el witreado mostrándole a la vieja todo el poto. Todos en shock, menos mi amigo meándose de la risa. Yo en pelotas. Pasan 30 segundos y le digo "ya, me cansé, siga usted", y le tiro los calzoncillo con witre a la señora.
Ahí queda la zorra, me echan cagando, despierta el hermano grande, me tiraban combos, mi amigo tapando, agarré mi short y salí corriendo. Mi amigo se quedó dando explicaciones adentro, cagado de la risa sin poder creer el nivel de jugo.
Al rato, mi amigo dice "donde chucha está este weón" y yo estaba subido en un semáforo de peatón jugando al baile del caño y cantando weás de barras.
Me logró convencer que me fuera a acostar, y al otro día estaba el weón en otra pieza, lo despierto y me dice cagado de la risa "tenemos que hablar".
Otra historia es de un pendejo de mi colegio que se hizo caca en los pantalones, que también fue muy buena.