Ellos han torturado, descuartizado, empalado niños y ancianos, y al chileno le importó una mierda. No los odia, les arrienda, les dan trabajo, les compran igual. Con esta rutina queda demostrado que no hay culturalmente vuelta atrás, ellos ya están integrados a la mentalidad nacional.

pero sin importarles que esos mismos simios son quienes asesinan compatriotas cada día. Aquí quedó demostrado que la juventud es una mierda, no les alcanza la cabeza para valorar lo que tienen y cuidarlo porque nunca han tenido necesidades, pero gran culpa de eso es de los padres modernos que no ponen límites, se pusieron soyeros, no dan valores, ni tampoco el amor a la patria, a tu tierra..