Fiebre homérica y aforo completo
Definida por la crítica de Ricardo Rosado en Fotogramas como una obra "gigantesca e irresistible", 'La Odisea', que acaba de cruzar el umbral de los mil millones de dólares recaudados en la taquilla mundial, ha emulado aquel fenómeno bautizado como 'Barbenheimer' que despertó del letargo a las salas de cine tras la pandemia del COVID-19, y ha convertido su condición de ser el primer largometraje rodado íntegramente con cámaras de película IMAX en parte indisoluble de la maquinaria "nolaniana": la renovada fiebre por el mundo homérico, además de disparar las ventas de ejemplares de 'La Odisea', ha conseguido que la compra de entradas para sesiones en IMAX sea sinónimo de "aforo completo".
Y como las cigarras posadas en los árboles que 'La Ilíada' comparaba con unos ancianos apostados en las puertas de Troya, despojados de espada pero armados de oratoria, Pedro Olalla se encomienda a las raíces griegas para ser la excepción, la nota discordante, del último canto de sirena de Christopher Nolan. Fotogramas se sienta con uno de los mayores expertos en cultura helenística para analizar la fidelidad al poema de Homero, el rigor histórico, y los aciertos y errores de la última adaptación cinematográfica de 'La Odisea'.
¿Qué esperaba un escritor y helenista de 'La Odisea' de Christopher Nolan? ¿Cuáles eran tus expectativas?
Personalmente, no fui a ver la película con expectativas concretas, porque creo que, como espectador, ésa es la forma más correcta de abordar una obra. Fui a ver si conseguía convencerme como creación, no a ver si respondía a mis intuiciones apriorísticas o si satisfacía mis expectativas personales. Pero no consiguió convencerme como obra, y ése podría ser el corolario de mi apreciación.
En términos narrativos, ¿cómo valoras la adaptación que Christopher Nolan ha hecho de 'La Odisea'? ¿Destaca por su fidelidad a la obra de Homero?
Vaya por delante que considero que quien realiza la adaptación de un clásico —
o, más aún, quien realiza una obra propia inspirada en ese referente— no está obligado a ser servil con el original; pero creo que en toda obra referencial, existe un límite sutil donde el homenaje se convierte en sabotaje, y un buen autor debe saber dónde se halla dicho límite. Creo que Nolan desprecia este principio; es más, creo que, de forma caprichosa y temeraria, se afana en desmarcarse del original con soluciones pobres, que no consiguen aportar valor adicional, sino tan sólo controversia de poco calado. Así pues, en mi humilde opinión, la adaptación de Nolan destaca, más bien, por su infidelidad: pretendida, pero no bien resuelta.
¿Echas en falta algo?
Deploro la ausencia de muchos elementos y pasajes homéricos inexcusables: la proverbial declaración de Odiseo como Nadie, la intervención crucial de los feacios, el vibrante encuentro con Nausícaa, la figura entrañable de Laertes, un buen tratamiento del tema del "nostos", la elocuente alusión al humo del hogar... He sentido, en muchos momentos, que el director ha sido despectivo con la materia homérica sobre la que puso sus manos; ha sido frívolo (como podría serlo un niño rico) con uno de los monumentos culturales que han alimentado la civilización universal. Alguien dirá que éstas y otras ausencias venían impuestas por la necesidad de ser elípticos, pero tal argumento queda desmentido por el hecho de que Nolan es particularmente caprichoso y desigual en el uso narrativo de la elipsis, llegando a amplificar hasta el hastío, durante casi media hora, la matanza de los pretendientes, por ejemplo.
Aunque es una historia atravesada por la mitología y la fantasía, ¿la película comete errores de rigor histórico?
Un enjuiciamiento hecho con pulcritud histórica detectaría muchos anacronismos (que hoy podrían haberse evitado fácilmente); pero, en última instancia, la poca adecuación de las armas, del vestuario o de la arquitectura de los palacios, podría incluso ser considerada una "licencia": a decir verdad, todas las épocas han recreado estas circunstancias sin demasiado miedo al anacronismo. Lo que sí me parece más grave, desde un punto de vista tanto histórico como narrativo, es poner en boca de los personajes reflexiones chocantes sobre la Edad de Bronce o sobre la controvertida teoría de los Pueblos del Mar (y más en el momento íntimo en que Odiseo y Penélope reposan en su lecho).
La reacción a la elección de Lupita Nyong'o como una Helena de Troya negra ha causado mucha polémica por los comentarios racistas y xenófobos vertidos en redes sociales. ¿Hay una base histórica que sustente realmente esta postura?
No hay ninguna base histórica para afirmar que Helena de Troya fuera de raza negra, y sí muchas razones -empezando por las homéricas- para pensar que fuera blanca, como los demás. Yo veo en esa decisión de Nolan un gesto fácil para propiciar la polémica, amparado por el marco de las absurdas concesiones que la filosofía de lo "políticamente correcto", mal entendida, impone últimamente a la creación artística. Una Helena de Troya negra es tan absurda e injustificada como un Don Quijote negro o como un Kunta Kinte blanco. Eso sí, siempre da más que hablar.
Desde el encuentro con Polifemo y los lestrigones hasta los episodios de Circe y las sirenas, la mitología de 'La Odisea' aparece representada de una forma muy física y orgánica en la película. ¿Cómo valoras la visión de estos pasajes del poema de Homero?
De todos los personajes enfrentados a Odiseo en la versión de Nolan, Polifemo me parece el más logrado: consigue ser original sin dejar de ser homérico; consigue, incluso, inspirar cierta compasión; pero sigue pareciéndome que el director desprecia con autosuficiencia los recursos que el propio Homero ofrece para darle calado y sutileza al personaje: el diálogo de "Nadie" (todo un hito de la literatura), su condición de hijo de Poseidón, la súplica del monstruo que desata el acoso del dios... Dicho de otro modo: el tratamiento de Polifemo me parece demasiado esquemático, reducido apenas a una presencia instrumental en la historia; y así veo también el tratamiento de Circe, de Calipso (de todas las mujeres, presentes y ausentes), por no hablar de los lestrigones, las sirenas y otros personajes aludidos de forma tangencial, o directamente suprimidos de la obra.
¿Compartes la opinión de que el clímax final de la película, la matanza de los pretendientes en Ítaca, está recreada de forma inverosímil y exagerada? ¿Qué opinión te generó el regreso de Odiseo a Ítaca?
En la épica de Homero, el regreso de Odiseo al hogar anticipa, de forma condensada y briosa, elementos de economía literaria como la anagnórisis y la catharsis, que pronto devendrán fundamentales en el lenguaje de la tragedia; la obra de Nolan, aunque se recrea largamente en la presentación de esta parte, consigue poco más que un relato lineal y una carnicería. Tengo la impresión de que el espectador prudente que haya conseguido mantener su atención y su expectativa hasta esas alturas de la película, las pierde estrepitosamente en ese último tramo.
El caballo de Troya es visualmente impactante aunque difiere mucho de otras representaciones de este icono dentro del imaginario cinéfilo como la presente en 'Troya' (Wolfgang Petersen, 2004). ¿Cómo valoras este pasaje de la película de Christopher Nolan?
Muy pobre; y extremadamente elíptica para la trascendencia que el autor parece atribuirle a la guerra sobre la psicología de su protagonista. Tampoco me gustó el caballo: me parece de una factura exageradamente futurista, que nos arroja fuera de la época.
El Odiseo de Matt Damon parece reducir su cambio vital a lo sucedido en la noche de la invasión de Troya, y no tanto a la travesía y a todas las pruebas que tiene que afrontar en su regreso a Ítaca. ¿Esta decisión narrativa traiciona la esencia de ‘La Odisea’ de Homero?
Yo opino que sí, pero, a estas alturas, ya parece claro que el autor no le da importancia a aquello en lo que otros podrían ver una "traición". Hemos visto ya que la etopeya de Homero -el retrato moral de la complejidad de sus personajes- está muy alejada de la intención de Nolan. Tal vez, también, muy fuera de su alcance.
La traductora y filóloga Emily Wilson, cuya traducción de 'La Odisea' inspiró a Christopher Nolan, ha dicho que la película carece de la profundidad psicológica, emocional, política y ética que hace grande al poema, comentando que le "avergonzaría haber escrito cualquier parte de ese guion". ¿Compartes ese diagnóstico o crees que es una lectura demasiado severa?
Es, sin duda, una declaración severa, una formulación in extremis. Pero todo lo que yo he comentado va también en esa dirección. Estoy de acuerdo en que la versión de Nolan carece de muchos elementos que hacen grande al poema de Homero.
Ridley Scott ha defendido en varias ocasiones que una película histórica no tiene por qué ser fiel a los hechos si consigue contar una buena historia, llegando incluso a responder con un "¿Tú estabas allí?" a quienes criticaban las inexactitudes de 'Napoleón' o 'Gladiator'. ¿Debe juzgarse una película histórica con los mismos criterios que un ensayo de historia?
De algún modo, ya lo he dicho antes: no creo que una película histórica deba ser juzgada como si se tratara de una publicación científica; y, además, no considero que una versión cinematográfica de 'La Odisea sea, plenamente, una película histórica. Pero de lo que estoy seguro es de que, cuando un autor acomete una obra en referencia a otra que considera su modelo explícito, debe estar convencido íntimamente de la necesidad de respetarla. ¡Qué hubiera pasado si Livio Andrónico hubiese hecho lo mismo que Nolan adaptando la Odisea al latín!
Hubo historiadores que criticaron a Ridley Scott porque los personajes de 'Napoleón' hablaban en inglés. Siguiendo ese mismo criterio de fidelidad, ¿los personajes de 'La Odisea' deberían hablar griego antiguo o lo consideras un debate ya superado?
Creo que todos estamos dispuestos y habituados a aceptar la convención de que, cuando los personajes de una obra hablan en nuestra lengua, no están hablando precisamente en esa lengua, sino que, simplemente, hablan, ya sean griegos, persas o extraterrestres en una obra de ficción. Así que eso no me parece un problema (otra cosa es que, experimentalmente, se decida acometer un rodaje en griego antiguo, como se está haciendo ahora con una película sobre la batalla de Maratón); lo que me parece un absurdo —y no alcanzo a explicar por qué, en la cinta de Nolan, se decidió hacer así— es que uno de los habitantes de Ismaro se dirija a Odiseo en griego moderno (en un registro urbano y popular) y que Odiseo tenga que servirse de un intérprete. ¿Acaso no son todos griegos? ¿No estamos en la convención de que se entienden entre ellos?
¿Cómo valoras la representación de Odiseo que hace Matt Damon?
La interpretación de Matt Damon me parece lograda, aunque, puestos a escoger, me quedo con la de Ralph Fiennes en 'El regreso de Ulises' (Uberto Pasolini, 2024): más convincente, con mayor relieve y mejor caracterizada. Más próxima, también, a la de un personaje de tragedia griega.
¿Cuáles son los personajes mejor escritos y representados de la película? ¿Y los peores?
El de Odiseo me parece uno de los mejores, junto con el del fiel porquero Eumeo. Los de Agamenón y Menelao me parecen excesivamente caricaturescos. En el tratamiento del aedo Demódoco, veo un gran desperdicio de las posibilidades de este personaje, que es -no está de más decirlo- un hito en los recursos narrativos desde el tiempo de Homero: el poeta ante el que el mismo protagonista llora al oírle contar su propia historia. Y los personajes femeninos, por su parte, adolecen todos de falta de complejidad. Un caso particular es el personaje de Calipso, con el que Nolan se ha tomado especiales licencias: su físico puede ser más homérico que el de Circe, pero el director traslada al personaje la tentación de los lotófagos, desvirtuando la promesa de la diosa a algo muy inferior a la inmortalidad: el alivio del olvido. Así, el dilema del héroe pierde proporciones, pues Odiseo renuncia aquí al olvido, no a la inmortalidad, cuando opta, humanamente, por volver a su casa y a sus seres queridos.
¿Qué es, pues, lo mejor y lo peor de ‘La Odisea’ de Christopher Nolan?
Lo mejor (al menos, para sus realizadores) es que han conseguido hacer una película muy taquillera; lo peor, en mi opinión, es que, teniendo a su alcance todos los medios, han perdido la ocasión de hacer una gran obra de arte para la Historia.
Como helenista, pero también como escritor y cineasta, ¿cómo te hubiera gustado que fuera la película?
Desde mi experiencia en esta tierra helena, me gustaría mucho que el autor le hubiera sacado verdadero partido a la posibilidad de rodar en escenarios griegos (pues considero que, pese a poner el énfasis publicitario en ello, hace un uso nefasto de esta baza). También me gustaría ver, entre los nautas que acompañan a Odiseo, caras como las de los Bronces de Riace, y no un casting de extraños figurantes multiculturales. Me gustaría, en fin, que esta nueva Odisea fuera una obra rotunda y convincente; y que lo consiguiera siendo a la vez original y respetuosa con la obra de Homero.