Confieso que salí de la U a inicios de este año y aún no encuentro pega. Honestamente, me da igual la carrera que estudié (al punto de no ir a la ceremonia para recibir el cartón), así que tener que trabajar en algo que no me interesa es desesperanzador. Es mi culpa, sí, pero en realidad no había ninguna carrera que me interesara, lo cual significa que iba a estar en la misma situación de todas formas. El verdadero problema para mí es la vida en sí, no le encuentro sentido alguno, todo me da igual, no entiendo por qué estoy aquí. Vivir es un martirio, pero debo seguir adelante por obligación, porque ya estoy aquí, aunque a veces ya no dé más. La vida es extremadamente fome (mi vida), todos los días son iguales, a veces esto se vuelve insoportable.
Hay una sola cosa que me motiva, algo que considero un sueño, y por lo que he puesto manos a la obra para poder cumplirlo, pero cada día lo veo más lejano e improbable. Al final del día, sólo soy un cabrito sin rumbo y sin ganas de vivir, y por más que intente convencerme de ver las cosas de forma positiva, siempre volveré a recaer en la misma miseria. No lo sé, no entiendo nada de esto, no lo sé. Que Dios se apiade de mi alma, porque estoy seguro que tarde o temprano me terminaré corbateando. Lo único que deseo, es que una vez que me muera, mi alma se desintegre, quede hecho polvo, que no quede absolutamente rastro alguno de lo que alguna vez fui. Volver a la nada, de donde jamás debí haber salido; la nada, ese es mi lugar en este mundo.