Por fin terminé de leer todos los post (y a quién chucha le importa?)
- Adoré la idea de la Pequeña Gigante desde que supe (a principios de mes), y fui el Viernes. Y más que cultura, es arte (al menos bajo la definición de que el arte es un elemento que provoca placer estético en quien lo ve). Además, permitió que gente que nunca se hubiese topado más allá que en una relación jerárquica, pudieran compartir de igual a igual
- Sí, 400 millones es mucho, pero a las empresas que donaron esa plata les salía mejor así que donarlo en educación (la famosa ley Valdés les permite que el Fisco les perdone impuestos hasta por 434 millones de pesos con tal que entregue fondos a la cultura y sólo a ella). Y de la plata que aportaron a Stgo a mil, también otro lote bien grande de obras (como Maleza) pudieron re-mostrarse.
- Con 400 millones no dejas a
todos conformes. Poniendo un caso que estaba más arriba, puedes pagar las carreras completas de 90 alumnos con esa plata. Pero, ¿cuántos alumnos estudiaron la misma carrera en la misma universidad, y tuvieron que pagar sino todo, una gran parte? ¿no sería eso discriminar también?
- El conocimiento y la cultura van de la mano. Para decir que la Pequeña Gigante fue un despilfarro de plata, usas ciencias sociales y algo de matemáticas, que te permiten desarrollar un juicio crítico y, oh, eso es cultura (
definición nº 2 de cultura)
- A los de regiones: nunca se dijo que el evento era sólo para santiaguinos. Podrían haber ido a verla, armado grupos, hacer cosas, moverse y rezar para que este y otros actos estuviesen. Avisaron con un buen colchón de tiempo para verlo más allá que en la tele. Y mucha gente que no lo vio en vivo lo gozó de manera equivalente con la gente que estaba ahí.
- Y para cerrar, porque ya me echan a acostar. La cultura también se demuestra cuando nos relacionamos armoniosamente con los demás. El wn podrá ser muy de izquierda, o muy de derecha, o muy incalificable (como el comentario Shuchesumaheriano), pero eso no quita que los puntos de vista no se puedan pulir
Eso