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MEA CULPA ( postea buenos capitulos )

He visto algunos capítulos y la edición del programa es como el pico. De repente se ven los micrófonos (esos que usan arriba de los actores) o el brazo de algún hueón de producción :lol2:

También me di cuenta que las entrevistas son editadas en el sentido de que las graban dos veces, por cuestión del espacio reducido me imagino. Pero quedan como la entrevista de Avello a Piñera :lol2:
Me pregunto si era siempre Carlos Pinto el que iba a entrevistar o mandaban a algún goma y en la edición metían a Carlos Pinto :lol2:

Mención al doctor que se enamora de la pendeja de 11 años :tcnaster: y la familia de la niña casi que lo aprueba. En ese capítulo censuran el nombre de la niña cuando es nombrada (al menos en las repeticiones de ahora).

Y en otro capítulo donde actúa uno de los personajes de la teleserie Machos (el menor de los hermanos). En los comentarios dicen que el protagonista (real) se casó con la periodista de Mea Culpa.
El culiao tenía buena pinta y tenía más elocuencia que un futbolista promedio.
El capítulo se llama El Joya.
 
Capítulo ql... Pobre cabra, la peleó caleta wn :sm:


Have unos días por recomendación de un broderito vi la del caso spiniak, la wea bizarra, había olvidado que supuestamente habían políticos involucrados
Sadico conchesumare,igual el capitulo refleja muy bien el crimen real
Psicopatas como ese ,solo merecen la pena de muerte.
 
Recomiendo también "en el nombre del padre"
Historia culiá pal pico :ohno: .
Acaece en la favorita de la elite, :idolo: valpito

No me gustó wn.

Historia culia larga y tediosa wn, indagando hasta en las hueas de la infancia que hacía la weona, cuando se la afilan en la pega del muelle estuve apunto de abortar misión, ya parecía la rosa de guadalupe wn. Mucha historia pa terminar echándose a un par de vagos de la calle :hands: final fome
 
Había una historia de una mina del campo que cada vez que quedaba embarazaba, se fajaba para que nadie se diera cuenta. Y al momento de parir... iba a una letrina y literalmente "cagaba" al crio y lo dejaba morir.

Hizo esa wea como 5 veces.

Lo curioso es que me acuerdo de esos detalles, pero no del nombre de la historia :lol2:
 
Había una historia de una mina del campo que cada vez que quedaba embarazaba, se fajaba para que nadie se diera cuenta. Y al momento de parir... iba a una letrina y literalmente "cagaba" al crio y lo dejaba morir.

Hizo esa wea como 5 veces.

Lo curioso es que me acuerdo de esos detalles, pero no del nombre de la historia :lol2:



No es el capítulo "esos niños"? Creo que salía la Carolina Arredondo, era brigido porque al final como que tenía sd. De Estocolmo :sm:

Si es ese, la mina no tenía guaguitas porque si no más...

....
El otro día vi "el corazón en tus manos", bastante fomeque para la actualidad 5/10
 
El amiguito del año al final se mató en la cana, el otro que tenía el beneficio salió libre y anoche lo funaron en redes sociales.
Indagando mas en este caso quede pa la caga con lo que paso con la familia del wn...

Muerte sucesiva

Primero fue Claudia cuyas últimas palabras conocidas, de acuerdo al relato del Ministerio Público en la audiencia de formalización de la investigación, en diciembre del año 2001, habrían sido "Roberto ayúdame", porque torturada, con la vida escapándosele no perdió la esperanza en su amigo.

Y desde entonces, la Muerte. Esa con mayúscula jugaba a dejar sobrevivir instantes a unos para cobrar la vida de otros.

Roberto González estaba cumpliendo su deuda con la sociedad en el sistema menos humano al que puede someterse a una persona y desde que fue detenido, luego de sospecharse de su participación en el homicidio de Claudia Jiimena, empezó a sufrir. Recordemos que los primeros días de su encierro le significaron noches sin dormir, porque, de acuerdo a lo que se comentaba en sordina, soñaba con la joven a la que veía esa última noche del 27 de octubre.

Ya sabemos que vino una condena de veinte años de presidio, pero en torno al caso surgieron muchas interrogaciones, como si la justicia de los seres humanos, en este caso, se estuviera manifestando con todas sus limitaciones.

Luego de la muerte de Claudia y del encarcelamiento de Roberto González Vera y de su cómplice Alejandro Rivas Celedón, se sucedieron numerosos hechos dolorosos y muy preocupantes que dieron ocasión a opiniones que traducían una dimensión más profunda en torno al asesinato. El 5 de junio de 2002 un carro celular de Gendarmería que viajaba desde Calama a Tocopilla llevando a Roberto González Vera, quien regresaba al puerto luego de tramitaciones efectuadas en torno al homicidio colisionó con un tren. El imputado sufrió lesiones graves. Once días más tarde, el domingo 16, la familia de Roberto González Vera viajaba para visitarlo en la cárcel y sufrieron un accidente carretero y, María Vera Vera, 45 años de edad, madre del encarcelado falleció. En el accidente hubo cinco lesionados, entre ellos, el padre de Roberto y uno de sus hermanos.

Y como si el dolor todavía fuera insuficiente, después del accidente, falleció la abuela de 74 años de edad, a consecuencia de un ataque al corazón.

Ahora con escasa diferencia de tiempo, falleció Jaime González Mundaca, 54 años de edad, de un paro cardiorespirtario, luego que en la cárcel de Tocopilla atentó contra su vida, por la vía del ahorcamiento el propio Roberto González Vera.

https://www.mercuriocalama.cl/prontus4_nots/site/artic/20081218/pags/20081218000708.html
 
Indagando mas en este caso quede pa la caga con lo que paso con la familia del wn...

Muerte sucesiva

Primero fue Claudia cuyas últimas palabras conocidas, de acuerdo al relato del Ministerio Público en la audiencia de formalización de la investigación, en diciembre del año 2001, habrían sido "Roberto ayúdame", porque torturada, con la vida escapándosele no perdió la esperanza en su amigo.

Y desde entonces, la Muerte. Esa con mayúscula jugaba a dejar sobrevivir instantes a unos para cobrar la vida de otros.

Roberto González estaba cumpliendo su deuda con la sociedad en el sistema menos humano al que puede someterse a una persona y desde que fue detenido, luego de sospecharse de su participación en el homicidio de Claudia Jiimena, empezó a sufrir. Recordemos que los primeros días de su encierro le significaron noches sin dormir, porque, de acuerdo a lo que se comentaba en sordina, soñaba con la joven a la que veía esa última noche del 27 de octubre.

Ya sabemos que vino una condena de veinte años de presidio, pero en torno al caso surgieron muchas interrogaciones, como si la justicia de los seres humanos, en este caso, se estuviera manifestando con todas sus limitaciones.

Luego de la muerte de Claudia y del encarcelamiento de Roberto González Vera y de su cómplice Alejandro Rivas Celedón, se sucedieron numerosos hechos dolorosos y muy preocupantes que dieron ocasión a opiniones que traducían una dimensión más profunda en torno al asesinato. El 5 de junio de 2002 un carro celular de Gendarmería que viajaba desde Calama a Tocopilla llevando a Roberto González Vera, quien regresaba al puerto luego de tramitaciones efectuadas en torno al homicidio colisionó con un tren. El imputado sufrió lesiones graves. Once días más tarde, el domingo 16, la familia de Roberto González Vera viajaba para visitarlo en la cárcel y sufrieron un accidente carretero y, María Vera Vera, 45 años de edad, madre del encarcelado falleció. En el accidente hubo cinco lesionados, entre ellos, el padre de Roberto y uno de sus hermanos.

Y como si el dolor todavía fuera insuficiente, después del accidente, falleció la abuela de 74 años de edad, a consecuencia de un ataque al corazón.

Ahora con escasa diferencia de tiempo, falleció Jaime González Mundaca, 54 años de edad, de un paro cardiorespirtario, luego que en la cárcel de Tocopilla atentó contra su vida, por la vía del ahorcamiento el propio Roberto González Vera.

https://www.mercuriocalama.cl/prontus4_nots/site/artic/20081218/pags/20081218000708.html


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