Me "hypiee" excesivamente y quedé con gusto a poco.
El episodio que iba a romper internet, que se transmitiría en pantalla grande en todo el mundo, la joya de la animación que venía puliendo Toei meses, contratando animadores hasta de Warner, un evento solo comparable con el Super Saiyajin de Namekusei y que iba a dejar el final del Torneo del Poder como una pelea de perros chicos.
Luffy pegó unos saltos, unas vueltas de carnero, 40 segundos de charchazo y sería todo.
Abrí una lata de cerveza y todavía me queda la mitad.
Es como Toei queriendo animar estilo Tom y Jerry, sin saber animar estilo Tom y Jerry.
El director del episodio debió de haber dicho, hagamos unas rayas, ojos volando, sonidos de los Picapiedras y va a quedar igual.
Ojalá que el próximo episodio podamos ver una sacada de xuxa fluida completa, porque harto que rellenó Toei.
Me quedo con la secuencia de Luffy rebotando y el ending.