De que el hombre fue aweonao y pecó de inocente,weon, amable, iluso, etc., si y no hay discusión, pero démosle otra lectura.
El chileno, sobre todo el provinciano es amable por naturaleza. En muchas zonas rurales, en el sur, cordillera, zonas costeras (no puertos insalubres), y zonas quitadas de bulla la gente es amable y cooperativa entre sí, y eso a veces es extendido al forastero.
Piensen en Chiloé antes de ser invadido hasta el asco por hippies culiaos. Los mochileros no tenían drama en pernoctar en algún patio que amablemente alguien sin conocerlos les facilitaba, y en ocasiones si el clima no acompañaba, hasta te invitaban a su casa para acceder al baño o a calefacción y agua caliente.
El chileno gris de antaño siempre ha sido amable y generoso aún en la.precariedad.
Por eso entiendo al hombre que en un gesto de buena fe quiso ayudar a quienes le parecían vulnerables .
Lamentablemente cometió el error de poner esa buena fe y amabilidad en dos cucarachas indeseables. Quizá el.tipo no estaba al tanto de que los caribeños son un puto cáncer, que no saben relacionarse con la civilidad y que dónde llegan solo traen miseria y desgracia.
Ahora piensen en cada provincia tranquila de este chile gris. Cada una de esas zonas está llena de gente que tarde o temprano se va a dar cuenta de mala manera que los caribeños son una plaga peor que los ratones en tiempos de cosecha.
Lo lamento por el hombre, ya que estoy casi seguro que si le hubiese dado esa facilidad de pasar la noche bajo un techo a cualquier otro ser humano, no hubiese pasado esto. Pero hablamos de caribeños y el hombre no conocía sus malas prácticas y su mal vivir.
Hijos de puta.