La semana pasada me lo puso un negro

el interné.
Contraté claro, y vino un cubano, con todo el zandungueo
Simpático el compadrito, le ofrecí un juguito y dejó todo impeque, incluso, me dio el acceso al router que normalmente tienes que llorar
por internet o teléfono para que te den la wea de mala gana.
Si lo comparo con el chileno que ha venido, me quedo con el cubano

Más simpático, hizo su pega como correspondía, no webeo más de la cuenta y por sobre todo, se nota que sabía, a diferencia de chilenos que me han venido a arreglar pequeños dramas y llaman por todo al supervisor.