Matt Reeves explica que quería crear una versión del Joker nueva y diferente, por lo que el personaje aquí tiene una enfermedad congénita que no le permite dejar de sonreír y todo esto lo ha llevado por un camino oscuro. Ha vivido toda su vida con gente mirándolo de cierta manera y él ha aprendido a meterse en sus cabezas. Reeves lo describe como incisivo y brillante con un punto de vista nihilista. Desde su nacimiento la vida ha sido una cruel broma y su forma de ser es su respuesta, donde eventualmente se declarará el Joker.
Para mantener el secreto de que Barry Keoghan interpretaba al Joker, filmaron escenas falsas del actor como el oficial Stanley Merkel de los comics.