Me tiene pensativa lo de Ariana y la negra mmmm
Un botón de muestra, hay cientos de weas más en las redes:
Claramente la entidad demoníaca, esa figura negra y flacucha, encontró a una persona extremadamente vulnerable para apoderarse de su alma y ofrecérsela a su amo una vez termine de drenarla. Según el librito que estoy leyendo, podría tratarse de Murmur o incluso alguno de los Gallu. Me cuesta saberlo, porque en ese texto aparecen tantos nombres que cada uno me parece peor que el anterior.
Por eso, antes de intervenir con el bien, antes de rodear a Ariana con su luz interna, esa que si logra expandirse puede quemar tanto al servidor como al demonio, hay que resolver un asunto crucial: ¿para quién trabaja realmente esta criatura negra y flacucha? No se puede enfrentar a un devorador de almas sin saber que voluntad mayor lo dirige desde las sombras.
El servidor mientras tanto, está claramente desesperado. Sabe que para terminar el trabajo necesita destruir el ancla del alma, ese vínculo emocional o recuerdo que mantiene a Ariana atada a su cuerpo… o a lo que queda de él (pobrecita, está chopico). Y digamos la verdad: ya casi lo ha encontrado. Se nota en la ansiedad que proyecta Ariana, en esa mezcla de debilidad física y emocional que delata que algo dentro de ella ya no resiste como antes.
Por desgracia el pasado al que Ariana fue expuesta (más turbio de lo que jamás admitió), dejó la puerta parcialmente abierta. La entidad no tuvo que esforzarse demasiado. Encontró la grieta, la aprovechó y se coló como si hubiera estado esperando ese momento desde hace años (estaba marcada?). Y aun así, Ariana todavía alberga una chispa, temblorosa y débil, si, pero viva.
A veces basta una chispa para quemar a un demonio y sus legiones. El problema es que Ariana necesita que alguien despierte a su guardián interior, y no parece haber nadie dispuesto a aventurarse como representante de Dios para trazar el camino y los sellos. Esas cosas al parecer, solo pasan en las películas.