Me acordé la última vez que me fui tarde a un concierto y se me ocurrió llegar en micro, que manera de ver aberraciones en el trayecto al Caupolican weon, en todas las esquinas habían turistas permanentes vendiendo asquerosidades en carros de supermercado rodeados de weones comiendo ahí mismo, hablando fuerte y/o escuchando música fuerte, San Diego desde el comienzo en Franklin hasta que llegué, si no era un cité de los viejitos tomado por negros, era algún ghetto vertical lleno de venecos.
Hay que armar un evento con música caribeña contra Maduro pa que se junten y tirar napalm, ya no hay más remedio.